Decaimiento
La sarcoidosis, al igual que las demás enfermedades autoinmunes, se manifiesta mediante una reacción demasiado intensa o fuerte del sistema inmunitario, en la que este no protege al cuerpo con una defensa equilibrada, sino que reacciona con demasiada fuerza o de forma demasiado débil y, al hacerlo, destruye sus propios tejidos.
Todas las personas para quienes la sarcoidosis es algo nuevo y que se ven obligadas por ella a llevar una vida nueva y diferente deben olvidar la idea de que la enfermedad se vence reforzando el sistema inmunitario mediante vitaminas, pasando tiempo al sol y cosas similares.
Probablemente, en la fase aguda de la enfermedad, lo mejor para usted y lo peor para la sarcoidosis sea el momento en que se siente cansado, agotado, sin dolor y decaído. Entonces, con los medicamentos inmunosupresores, la capacidad defensiva de su sistema inmunitario está en cero y la enfermedad permanece inactiva.
Si ese estado le empuja hacia la depresión, acepte el hecho de que, de esa forma pasiva, en realidad se protege y conserva su salud durante más tiempo y prolonga su vida.
¡Precaución!
Durante el tratamiento con medicamentos citostáticos como el metotrexato (que ralentiza la respuesta del sistema inmunitario), se convierte en un blanco especialmente fácil para las enfermedades víricas y bacterianas, porque el sistema inmunitario duerme. El peligro es que no aparezcan fiebre ni los primeros síntomas de la infección, lo que lleva a complicaciones fatales porque no se ha dado cuenta a tiempo de que le afecta otra enfermedad. El resultado puede ser, por ejemplo, una inflamación intensa y sepsis. Por eso es importante aceptar y comprender que, como paciente inmunodeprimido, debe adaptar su vida a una mayor protección frente a los factores externos (mayor higiene, mayor distancia, evitar grupos numerosos, no salir al frío con ropa inadecuada, etc.).
Si tiene experiencias y conocimientos, compártalos con nosotros :)
Dino-Josip Ključarić