¿Cuáles son los síntomas de la sarcoidosis pulmonar?
Muchas personas con sarcoidosis no presentan síntomas. Probablemente no saben que tienen la enfermedad. Esta puede afectar a muchos órganos y causar diferentes síntomas. La sarcoidosis pulmonar puede reducir la cantidad de aire que los pulmones pueden contener y provocar rigidez pulmonar.
Los síntomas pueden ser algo diferentes en cada persona. Pueden incluir:
- Falta de aire que suele empeorar con la actividad;
- Tos seca que no desaparece;
- Dolor en el pecho;
- Dificultad para respirar;
La sarcoidosis también puede causar síntomas que no están directamente relacionados con los pulmones, como:
- Cansancio extremo (fatiga);
- Fiebre;
- Inflamación ocular y dolor, escozor, visión borrosa y sensibilidad a la luz;
- Sudores nocturnos;
- Dolores articulares y óseos;
- Erupciones cutáneas, bultos y cambios de color en la cara, los brazos o la parte inferior de las piernas;
- Ganglios linfáticos inflamados;
- Pérdida de peso.
Muchos de estos síntomas pueden deberse a otros problemas de salud.
¿Cómo se diagnostica la sarcoidosis pulmonar?
Pruebas de función pulmonar.
Son pruebas que ayudan a medir la capacidad de los pulmones para introducir y expulsar aire. Suelen realizarse con aparatos especiales en los que la persona respira.
Análisis de sangre.
Pueden utilizarse para comprobar la cantidad de dióxido de carbono y oxígeno en la sangre, evaluar la función del hígado y los riñones y buscar infecciones y otras enfermedades.
Broncoscopia.
Se introduce por la garganta hasta los pulmones un tubo largo, fino y flexible (broncoscopio) con una luz en el extremo. Esto permite al profesional sanitario examinar los bronquios, las principales vías respiratorias de los pulmones. Ayuda a evaluar y diagnosticar problemas pulmonares. A través del tubo pueden obtenerse muestras de tejido pulmonar (biopsias) y realizarse lavados pulmonares que extraen células de los pulmones.
Además de una historia clínica completa y una exploración física, pueden realizarle pruebas como:
Radiografía de tórax.
Esta prueba de imagen se utiliza para evaluar los pulmones y el corazón. Una radiografía de tórax puede aportar información importante sobre el tamaño, la forma y la posición de los pulmones, las grandes vías respiratorias (bronquios) y la zona central del tórax que separa los pulmones (mediastino).
Tomografía computarizada (TC).
Esta prueba de imagen utiliza rayos X y tecnología informática para crear imágenes horizontales del cuerpo. La TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los pulmones. La TC ofrece más detalle que las radiografías convencionales. Estas pruebas pueden utilizarse para diagnosticar enfermedades pulmonares, seguir la progresión de la enfermedad y evaluar la respuesta al tratamiento.
Lavado broncoalveolar.
Se introduce una solución salina estéril en los pulmones a través de un broncoscopio y después se aspira. La solución salina arrastra células de las vías respiratorias inferiores. Estas células pueden examinarse al microscopio para detectar inflamaciones e infecciones. La prueba puede ayudar a descartar determinadas causas.
Biopsia pulmonar.
Se extrae una pequeña porción de tejido, células o líquido de los pulmones y se examina al microscopio.
¿Cómo se trata la sarcoidosis pulmonar?
El tratamiento se realiza generalmente para controlar los síntomas. También ayuda a mejorar la función de los órganos afectados por la enfermedad. Los medicamentos esteroideos, como la prednisona, ayudan a reducir la inflamación. La prednisona suele tomarse por vía oral. También pueden utilizarse otros medicamentos, como el metotrexato. Ayudan a prevenir los efectos secundarios asociados a los esteroides. Otros medicamentos, como el infliximab, también se utilizan cuando la enfermedad no responde a otros fármacos.
A veces no es necesario ningún tratamiento. Distintos tratamientos funcionan mejor en distintas personas. En ocasiones se utiliza más de 1 tratamiento. La mayoría de los medicamentos utilizados para tratar la sarcoidosis suprimen el sistema inmunitario.