Tratamiento de la sarcoidosis cardíaca

El tratamiento se adapta al alcance y la actividad de la afectación cardíaca, los síntomas, el ritmo cardíaco y la función del corazón. Las decisiones deben tomarse junto con un cardiólogo y un especialista en sarcoidosis.

Tratamiento inmunosupresor

Los corticosteroides suelen ser el tratamiento de primera línea cuando existe inflamación activa del miocardio, una arritmia clínicamente importante o una función cardíaca deteriorada. La dosis se reduce gradualmente según los síntomas, las pruebas de imagen y los resultados de laboratorio. Pueden añadirse medicamentos que permiten reducir el uso de esteroides, como metotrexato, azatioprina o micofenolato, cuando se necesita un tratamiento prolongado o aparecen efectos secundarios.

La respuesta al tratamiento se controla mediante los síntomas, un ECG o una monitorización Holter, una ecocardiografía, una resonancia magnética cardíaca o una FDG-PET, y análisis de sangre como troponina, BNP y marcadores de inflamación.

Tratamiento de las alteraciones del ritmo

Las personas con arritmias ventriculares peligrosas, una alteración importante de la conducción o un alto riesgo de muerte súbita cardíaca pueden necesitar un desfibrilador cardioversor implantable (DAI). En caso de bloqueo cardíaco avanzado puede ser necesario un marcapasos. El equipo de electrofisiología valorará los medicamentos antiarrítmicos y la ablación con catéter cuando sea apropiado.

Atención de la insuficiencia cardíaca

El tratamiento de la insuficiencia cardíaca puede incluir medicamentos que reducen la carga de trabajo del corazón, diuréticos para la retención de líquidos y un control cuidadoso de la presión arterial. En los casos graves pueden ser necesarios servicios especializados en insuficiencia cardíaca.

Seguimiento

La sarcoidosis cardíaca puede reaparecer, por lo que es importante realizar un seguimiento a largo plazo incluso cuando los síntomas mejoren. Busque atención médica urgente si presenta desmayos, dolor torácico nuevo, falta de aire intensa o palpitaciones persistentes. Nunca inicie, suspenda ni cambie el tratamiento sin consejo médico.