La sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por la formación de granulomas en distintos tejidos del cuerpo. Los granulomas son agrupaciones de células inflamatorias que forman nódulos benignos y pueden interferir con el funcionamiento normal del tejido afectado.
¿Qué órganos se ven afectados con mayor frecuencia?
La sarcoidosis suele afectar a varios órganos, aunque también puede limitarse a uno solo. Los pulmones y los ganglios linfáticos son los más afectados; también pueden verse comprometidos los ojos, las articulaciones y la piel. El hígado y el sistema nervioso también pueden verse afectados.
En raras ocasiones, la afectación del corazón puede causar miocardiopatía, insuficiencia cardíaca, desmayos o arritmias.
Cuando se ve afectado el sistema nervioso, pueden aparecer, entre otros, los siguientes síntomas:
• dolor de cabeza
• confusión
• hormigueo por afectación de los nervios periféricos
• entumecimiento y convulsiones
¿Con qué frecuencia aparece la sarcoidosis?
Es difícil estimar la frecuencia de la sarcoidosis porque muchas personas no presentan síntomas. En la población general, se calcula una prevalencia de aproximadamente 10 a 20 casos por cada 100.000 personas.
La sarcoidosis aparece con mayor frecuencia entre los 20 y los 40 años. También puede presentarse en personas mayores, aunque es rara en niños y en personas de edad muy avanzada. Puede afectar a personas de cualquier grupo étnico. La fuente citada indica que la sarcoidosis es entre tres y cuatro veces más frecuente en personas negras y que suele ser más grave en este grupo.
En la mayoría de los grupos étnicos, mujeres y hombres se ven afectados con una frecuencia similar. Según la fuente, las mujeres negras tendrían el doble de probabilidades que los hombres negros de desarrollar sarcoidosis.
Posibles causas de la sarcoidosis
Se desconoce la causa de la sarcoidosis. A menudo se describe como una enfermedad autoinmune.
Se cree que los antígenos ambientales pueden desencadenar una respuesta inmunitaria que conduce a la formación de granulomas inflamatorios, aunque no se han demostrado desencadenantes concretos. La sarcoidosis no es contagiosa. Un agente microbiano, como un virus, podría desencadenar una respuesta inmunitaria exagerada.
También se han considerado posibles desencadenantes algunas exposiciones laborales. Tras los atentados del 11 de septiembre contra el World Trade Center, varios equipos de emergencia desarrollaron enfermedades granulomatosas pulmonares parecidas a la sarcoidosis; se sospechó una relación con la inhalación de partículas de polvo.
Síntomas frecuentes de la sarcoidosis
La sarcoidosis puede causar síntomas muy diversos. Se calcula que entre el 30 y el 40 % de las personas afectadas no presenta síntomas. En algunas, la enfermedad se limita a una zona; en otras, es sistémica o afecta a varios órganos.
En las personas con síntomas, las molestias más frecuentes afectan al aparato respiratorio:
• tos
• falta de aire
• molestias en el pecho
Otros posibles síntomas son:
• cambios en la piel, como nódulos, lesiones en placas y eritema nudoso (bultos rojos y dolorosos, a menudo en las piernas)
• síntomas generales como fiebre, sudoración, malestar, pérdida de peso y cansancio
• dolor articular y musculoesquelético
• inflamación o sequedad ocular y visión borrosa
• aumento de tamaño de los ganglios linfáticos y de las glándulas salivales (parótidas)
¿Qué hallazgos pueden aparecer en personas sin síntomas?
Según la fuente, más del 90 % de las personas sin síntomas presenta afectación pulmonar que puede verse en una radiografía de tórax. Puede haber ganglios linfáticos agrandados en el centro del pecho (adenopatía hiliar), con o sin otros cambios pulmonares. También pueden aparecer alteraciones en las pruebas hepáticas.
Tratamiento de la sarcoidosis
Muchos casos de sarcoidosis remiten por sí solos. Si la enfermedad causa síntomas, puede ser necesario tratarla durante un tiempo limitado o durante los brotes.
Un estudio citado en la fuente observó que, cinco años después del diagnóstico, el 43 % de los pacientes atendidos en una consulta especializada en sarcoidosis recibía tratamiento. La fuente también indica que alrededor del 10 % podría necesitar tratamiento a largo plazo para controlar una enfermedad crónica. Describe el pronóstico general como favorable en la mayoría de los casos y estima la mortalidad entre el 1 y el 5 %; las cifras pueden variar según la población estudiada y la fuente.
¿Quién debe recibir tratamiento?
La decisión depende de varios factores:
• los órganos afectados
• la gravedad de los síntomas
• si la enfermedad persiste
• las preferencias de la persona afectada
Entre los medicamentos utilizados habitualmente se encuentran los corticoides, como la prednisona; los inmunosupresores, como metotrexato, leflunomida, azatioprina y micofenolato; y los fármacos biológicos, como adalimumab (Humira) e infliximab (Remicade). Las opciones de tratamiento y sus posibles riesgos deben comentarse con el especialista responsable.
Diagnóstico de la sarcoidosis
El diagnóstico puede ser difícil porque la sarcoidosis puede parecerse a otras enfermedades. La evaluación puede incluir un examen médico completo, análisis de laboratorio y pruebas de imagen. Puede analizarse una muestra de tejido para buscar granulomas no caseificantes. Para evaluar los pulmones pueden utilizarse tomografías computarizadas o PET y pruebas de función pulmonar.
Consideraciones finales
Muchas personas con sarcoidosis no necesitan tratamiento o solo requieren un tratamiento temporal de los síntomas. En otras, la enfermedad puede durar muchos años y ser grave. El diagnóstico, el seguimiento y el tratamiento deben estar a cargo de profesionales sanitarios cualificados.
Fuente: https://www.emedihealth.com/respiratory-health/lung-diseases/sarcoidosis