La sarcoidosis y su impacto en la salud mental
La enfermedad nos enfrenta a la pérdida de algunas de nuestras capacidades. En el plano psicológico, esto supone un desafío por la pérdida de seguridad, satisfacción, respeto por uno mismo, libertad, integridad, etc.
Esto se debe a que la salud no es la ausencia de enfermedad, sino una capacidad innata para llevar una vida normal.
Por tanto, la salud no es el objetivo de la vida, porque se da por sentada, mientras que para las personas enfermas se convierte en un privilegio difícil de alcanzar y en un objetivo exigente.
Una persona con una enfermedad grave debe pasar por estas etapas. Algunas personas las atraviesan con más facilidad, mientras que otras necesitan más tiempo.
Miedo = una reacción positiva o negativa ante la enfermedad
Ansiedad = una reacción y una preocupación excesivas ante todos los síntomas
Depresión = provoca debilidad, falta de energía, alteraciones del sueño, pesimismo o pensamientos suicidas
Negación - ignorar la enfermedad, el tratamiento y la disciplina necesaria para adaptarse a una vida más prudente, con la convicción de que la enfermedad no es peligrosa o desaparecerá por sí sola
Proyección - atribuir la enfermedad y los síntomas a otras personas
Afrontamiento - adaptarse a unas condiciones de vida estresantes y buscar la mejor forma de vivir posible para aliviar el estrés (dolor, esfuerzo...)
En la enfermedad existen estados agudos (intensos, graves, repentinos e inciertos), estados crónicos (duraderos) y discapacidad.
Un estado agudo se manifiesta con mucho estrés, miedo y ansiedad (angustia que surge al enfrentarse a la intensidad de los síntomas). La persona se enfrenta a la certeza de que se recuperará o morirá.
Un estado crónico supone un desafío en el que la persona se enfrenta al hecho de que vivirá con limitaciones el resto de su vida, privada de todas las ambiciones que deseaba realizar. Este conflicto entre los deseos y las posibilidades que le han sido arrebatadas puede provocar graves dificultades psicológicas.
Las personas superan este «callejón sin salida» mediante el rechazo de la realidad, la negación, la intelectualización, una religiosidad excesiva, la búsqueda de soluciones alternativas no profesionales, la regresión, etc.
Además de todo lo anterior, no olvidemos la importancia de la inseguridad económica en Croacia. Las personas enfermas pueden perder su empleo durante el proceso de acreditación de su discapacidad, antes de recibir una ayuda, y el importe máximo de esa ayuda es inferior al salario mínimo necesario para que una persona sana pueda subsistir. Este golpe económico afecta a la estabilidad y la seguridad de la familia, no solo en el plano financiero y de la subsistencia, porque también provoca ansiedad dentro de la familia.
Dado que la sarcoidosis no está incluida en el registro de enfermedades asociadas a discapacidad y que, en cambio, los derechos se evalúan mediante comparaciones y conocimientos superficiales, cada persona enferma tiene que hacer un esfuerzo personal considerable para encontrar una manera de afrontar los dolores y la carga psicológica descrita anteriormente, y para sobrevivir.
Escribo estas líneas con la esperanza de que el texto impulse un debate más serio, con el objetivo de construir una voz fuerte que llegue a quienes, con su firma, pueden hacer posibles soluciones como:
-un enfoque multidisciplinar de consulta y tratamiento;
-apoyo y asesoramiento psicológicos;
-apoyo social;
-reconocimiento del cómputo bonificado del tiempo de servicio a efectos de jubilación
-reconocimiento de la discapacidad
Dino-Josip Ključarić
1.9.2023.